HISTORIA DE LA IGLESIA II

ESTE ES UN TRABAJO DEPENDIENTE, LO QUE SE PIENSA Y SE ESCRIBE DEBE ESTAR CONFORMEMENTE DOCUMENTADO PARA QUE TENGA CIERTO VALOR, EL VALOR ACADÉMICO; ESTO ES, HAY QUE RE-PENSAR LO PENSADO Y EXPRESARLO COMO FUE PENSADO, PUES SI LO PIENSAS Y LO DICES DE OTRA MANERA SOLAMENTE ALCANZARA UN VALOR PERSONAL O SUBJETIVO, PUES AL NO EXISTIR LAS REFERENCIAS LITERARIAS QUE LO RESPALDEN SE CONVIERTE EN MERA EISEGESIS, PERO AUN ASÍ SE DICE Y SE ESCRIBE TAL COMO SE PIENSA...

Lectura: Olivero Maqueo, Roberto. Breve historia de la teología de la liberación

Introducción: Las lecturas para esta tercera entrega de Historia de la Iglesia II nos permite abordar la teología de la liberación latinoamericana desde diferentes perspectivas, y como ha de esperarse, desde sus precursores mediatos e inmediatos. De sus precursores inmediatos, los mismos autores que conforman esta guía de lecturas se constituyen como tales, pues siendo la Teología de la liberación un proyecto que se construye y se configura desde nuevos paradigmas su conformación se constituye en un proceso cambiante, y estos autores de una u otra manera también están contribuyendo, pues este ha sido un proceso que empezó pero que aún sigue transformándose. Y como precursores mediatos, no cabe ninguna duda que Bartolomé de las Casas fue ese punto de partida. La visión filosófica y teológica, pero sobre todo humanitaria de este español fue lo que abrió el camino de la teología de la liberación latinoamericana.

La fecunda elaboración de este nuevo planteamiento teológico y eclesiástico en América Latina ha sido fuente de inspiración para que otras agrupaciones estigmatizadas y discriminadas sigan los lineamientos de esta "otra" teología para la elaboración de "otras" más, y sorprendentemente Tamayo parte de esta metodología de liberación para irrumpir en el campo económico con la propuesta de la interculturalidad, característica muy propia de la teología de la liberación latinoamericana.

Resumen: Esta breve historia de la teología latinoamericana de la liberación rememorada e interpretada por este autor, al parecer muy afín a los textos bíblicos y defensor d la fe cristiana es expuesta desde sus orígenes inmediatos y no tanto mediatos. Y desde ese punto de partida inmediato, me refiero a Vaticano II es que muchos, en cuenta Olivero Maqueo es que este nuevo movimiento teológico o nueva sensibilidad religiosa empieza a hacer historia. Asi mismo, expone a su manera, la evolución, la estructura teológica, y sobre todo esa experiencia fundante en la que se fortalece la visión teológica, una experiencia nacida desde los pobres y para los pobres, una experiencia fundada en la praxis; la experiencia espiritual de la pobreza y no solo de una pobreza sociológica, sino de una pobreza teológica, y por último la exposición de una metodología teológica referenciada en todo momento a los textos bíblicos, como si la teología de la liberación latinoamericana fuese solamente interpretación bíblica, que en parte lo es pero en parte también des-teologiza los mismos, pues al ser descifrados y llevados a la praxis desde una interpretación popular y desanclados de la sistematización teológica tradicional se les está dando un giro teológico diferente a los establecidos dogmáticamente. En todos casos, la lectura se ajusta a esa realidad latinoamericana de la pobreza, lo cual no quiere decir que sea una lectura exacta de esa realidad,

Palabras claves: teología de la liberación latinoamericana, opción por los pobres en América Latina, amor al prójimo, método teológico, relación teoría-praxis, inversión fe-praxis, cultura moderna, teología cristiana en América Latina, fe cristiana, biblia y futuro de la teología de la liberación,

Comentario: Los precedentes mediatos de la teología de la liberación (TL) en América Latina no están en Vaticano II sino en las Comunidades de base que surgieron en Brasil, y ya en 1960 eran una realidad eclesial, Vaticano II fue en 1965, cuando la aparición de esa nueva forma eclesiástica en Brasil era ya una noticia que anunciaba cambios radicales en la Iglesia tradicional y la teología sistemática y sobre todo anunciaba el inicio de una nueva teología que se separaba de la ya existente y tradicional teología cristiana, considerada teología imperialista, Vaticano II fue cuando la nueva sensibilidad religiosa nacida en Brasil ya era también en América Latina. Fue en esas comunidades de base donde realmente surge esa reflexión teológica desde los pobres que caracteriza a la teología de la liberación en América Latina (TLL). Los verdaderos hechos de la TLL fueron esas formas locales eclesiásticas en Brasil. Vaticano II como apertura eclesiológica se organizó ante lo irremediable de esa nueva forma de reflexión teológica propia de esas comunidades, gente pobre y humilde que se organiza en sus pueblos o comunidades ante la indiferencia de la Iglesia ante los verdaderos problemas sociales en Brasil, y por ende en Sur América. Esta nueva forma eclesial ya no tenía marcha atrás, pues se extendía por el resto de Sur América, de manera que al Vaticano no le queda otra cosa que valorarla en su real dimensión y anclarla como parte de la institucionalidad eclesiástica de la Iglesia, aunque haya disensiones teológicas y eclesiológicas de por medio, aunque esta nueva teología sea un desafío o una amenaza institucional, doctrinal y teológica. Medellín y Puebla fueron los que echaron el ancla y le dieron el status de teología de la liberación, la puerta que Vaticano II había abierto a la Iglesia en general le permitió a la TLL legitimarse como tal, pero sobretodo les permitió a los pobres en América Latina tener su propia fe y praxis eclesiológica y su propia reflexión de la figura de Cristo como el liberador de la dominación y la opresión social que reinaba en América Latina, al menos esa es la ideología que pregona la TLL.

A través de esta visión de Cristo desde la realidad de una región maltratada por injusticia social y la indiferencia eclesiástica, surge esa nueva sensibilidad social, pues la TLL no es otra cosa que una sensibilidad social emparejada con los postulados teológicos de la fe cristiana, pero ante todo es un despertar espiritual en donde el pobre siente su pobreza y la indiferencia ante esa pobreza por parte de la Iglesia, la Iglesia hasta antes de las comunidades de base no se había pronunciado a favor de los pobres ni había abierto "los ojos y el corazón hacia los pobres", pues la realidad de la pobreza y la discriminación hacia los pobres en América Latina era ignorada, y claro está, con lo que sucedió en Vaticano II esa realidad empezó a ser valorada y los pobres empezaron a ser parte de la "conciencia" eclesial y los ojos de la Iglesia empezaron a mirar al "otro", al oprimido, al excluido con los que Cristo se solidarizó, según los evangelios.

El compromiso con los pobres como experiencia fundante, se convierte en el tema central de la TLL, pero sobre todo en la predicación del evangelio liberador. Los textos bíblicos se convierten en la hermenéutica de este compromiso, y desde una relectura de la Escritura, se legitima este compromiso, y es en esta legitimación que resurge "el amor al prójimo". Y de una manera muy particular, este autor se refiere a la "pobreza evangélica", asi "como la pobreza cristiana", como parte de ese amor al prójimo, entonces, ¿la pobreza en América latina es un regalo de Dios, o es por la bienaventuranza de Cristo?, Pues no, el amor al prójimo se manifiesta en ese compromiso social, el amor al prójimo no es solamente esa idea de la beneficencia de que "manos que dan nunca estarán vacías" pues esa es solo una estrategia de recaudación, el verdadero amor al prójimo es atender la pobreza y las grandes necesidades que viven los pueblos, y en respuesta a esa atención, el esfuerzo por bajar los índices de pobreza y calamidades, es crear ambientes de trabajo, oportunidades de que las familias en extrema pobreza superen esas situaciones, es crear oportunidades de superación a través del estudio, y el estudio y la preparación de los miembros en una familia es lo que hace que la familia suba en la escala social.

Este apartado de la lectura se hace un poco incomprensible, precisamente porque el autor rescata muchos pasajes bíblicos y de una manera particular trata de alinearlos dentro de una interpretación más antojadiza que coherente. En todos casos y respecto a ese amor al prójimo, requiere de exigencias por parte de quienes pretendan ayudar al "otro", tratándose ese "otro" como cualquiera condición, históricamente ese "otro" siempre han sido los excluidos, los excluidos antes y ahora son los que exigen de la humanidad la solidaridad, de la misma manera que la pobreza en América Latina exige y no solo de la Iglesia sino de los gobiernos y de cualquiera ONG la atención, la atención para mejorar las condiciones de vida en todos los aspectos.

Dificultoso distinguir que significa la pobreza para Olivero Maqueo, como si la pobreza fuera un regalo de Dios, pues no se identifican los rasgos de la pobreza en concreto en esta lectura ¿o es que la TLL se ha estado refiriendo siempre a una pobreza simbólica, totalmente alejada de la realidad histórica de esta región ?, esto es, nada en concreto.

Como pretender desentrañar ese amor al prójimo anunciando a los pobres el evangelio para luego pedirles que busquen la "pobreza del evangelio", estaría bien que dijera la pobreza de Cristo, pues con un poco de fe cualquiera podría entenderlo, pero referirse al anuncio y la enseñanza del evangelio para que luego se refugie en la pobreza del mismo no tiene ninguna fundamentación al menos como esa tercera experiencia fundante de la TLL. Creo que, al igual que muchos lo han hecho, se involucran o se infiltran en la TLL no para enriquecerla sino, al contrario, para entorpecerla, pues no dejan de ser parte de esa teología y esa eclesiología tradicional y dominante.

Respecto a la metodología, no cabe duda que lo más rescatable del método de la TLL es esa constatación de la fe como el eje central de la praxis, en este apartado, el autor menciona un texto de Gentium et Spes: 1,11. El Pueblo de Dios, movido por la fe, que le impulsa a creer que quien lo conduce es el Espíritu del Señor, que llena el universo, procura discernir en los acontecimientos, exigencias y deseos, de los cuales participa juntamente con sus contemporáneos, los signos verdaderos de la presencia o de los planes de Dios. La fe todo lo ilumina con nueva luz y manifiesta el plan divino sobre la entera vocación del hombre. Por ello orienta la mente hacia soluciones plenamente humanas.

La fe como propulsora de esta nueva experiencia religiosa en Latinoamérica se ha convertido en un símbolo de liberación, y al parecer ese símbolo ha sido efectivo en esa lucha liberadora de la pobreza espiritual y sociológica. La pobreza como experiencia fundante ha sido el estandarte de la TLL, y ha sido, precisamente la pobreza la que identifica a la TLL. Como metodología de praxis la pobreza es alcanzada por las ciencias sociales "se aprovechan los avances y el lenguaje de las ciencias" y no solo por la teología que en parte también contribuye, pues su aporte sería el de sustentar una fe que pueda ser reflexionada en liberación, o una reflexión de esa praxis a la luz de las escrituras, en todos casos, la reflexión teológica es parte de la novedad de esta metodología de liberación.

Parte de esta metodología es también esa relación propia de la TLL entre teoría teológica y praxis de la fe, y es en esa lectura popular de los textos bíblicos y la figura del Cristo sufriente donde se constata esa metodología, pero esto solo es posible a través de los mecanismos de la TLL, a través de los símbolos propios, pero sobre todo a través de esa inversión entre fe y praxis.

La relectura desde el reverso: Que será de la Iglesia tradicional y de la teología sistemática una relectura bíblica no ya de la salvación sino de la liberación. El mensaje de salvación de los evangelios traducidos en el mensaje de la liberación de los evangelios. Interesante percance en el que se recurriría a releer toda esa historia de la Iglesia e interpretarla con la nueva metodología teológica de la TLL, claro que las implicaciones serian "universales" y en última instancia terminaría con dos historias, una oficial y otra de la TLL de la Iglesia, y como ha de esperarse, la historia contada por la TLL sería la más atractiva y la más actualizada y la más celebrada. El nuevo sujeto de la teología será el pobre, hasta Dios como sujeto por antonomasia de la teología sería desplazado del trono teológico, los pobres como portadores de la noticia de liberación y no ya de la salvación.

Síntesis: La experiencia fundante, como la experiencia de la pobreza es sin ninguna duda la identidad de la TLL, es el eje central de esta nueva presencia religiosa en América Latina. Ese intento de reflexionar la fe del cristianismo desde la pobreza se convierte en una nueva teología y una nueva forma eclesial. La religiosidad primitiva actualizada en la visión de la cultura moderna se convierte en una sensibilidad social que socaba los pilares de la dogmática religiosidad de la Iglesia tradicional, el dogma transfigurado en experiencia fundante, pero sobre en todo en praxis espiritual no deja de ser un desafío para la religiosidad europea y la teología sistemática, de manera que no sería nada extraño que personeros representantes de lo tradicional se apersonen o se infiltren en este movimiento tratando de fiscalizar su rumbo y de que este se alinee o al menos no se distancie tanto de su "matriz" la Iglesia Católica y la misma fe Católica dogmática.

Susin, Luis Carlos (ed.) (2001) El mar se abrió. Treinta años de teología en América Latina. Santander: Sal Terrae.

Diego Irarrazával. "Vertientes teológicas actuales. Balance desde abajo, adentro, adelante".

Esta breve lectura sobre la nueva presencia eclesial en América Latina vista por un miembro de la Iglesia Católica y no con una visión propiamente de la nueva ideología, rescata los pormenores tanto positivos como negativos de los primeros treinta años de la existencia de la TLL. La reflexión sobre los acontecimientos que han surgido ante la presencia de esta nueva forma de hacer teología en América Latina los compara el autor como una fuente de "aguas vivas" que brotan de cualquier lugar donde haya creyentes. El acontecer teológico de esta nueva y fecunda corriente teológica, autóctona y pragmática en oposición a las anteriores que venía de otras latitudes, ha sido fundamental en la reconstrucción de América Latina. Este acontecimiento teológico ha permitido a los latinoamericanos la elaboración de una cristología reconstructiva, se reconstruye en cada pueblo, en cada comunidad y en cada grupo étnico, de ahí que, han surgido diferentes propuestas teológicas entre los grupos indígenas, tal es el caso de la comunidad andina, entre los grupos afro-americanos, tal es el caso de las islas caribeñas y las Antillas, de teólogas de la liberación feminista y de otros teólogos liberales que han tenido como punto de partida a la TLL.

En fin, la fecunda labor de este acontecer teológico ha permitido a muchas otras exclusiones sociales caminar por el camino de la liberación, la liberación de sus estigmas y temores, y les ha permitido caminar por la fe "como creyentes que sufren, piensan y celebran", pero a la vez les ha permitido hacer elaboraciones teológicas nacida en la experiencia espiritual y no como había sucedido antes, con elaboraciones teológicas nacidas en las elites académicas de las universidades más prestigiosas de Europa, "las vertientes de agua fresca no nacen de individuos ni de conferencias y textos. Más bien brotan de la espiritualidad y la vida eclesial concreta" escribe este autor.

Otro aspecto renovador me parece, y quizás el más importante, es ese cambio epistemológico que permite esta nueva mentalidad eclesiológica y teológica, es la evaluación de los paradigmas que permite hacerse a la luz de estos "hilillos" de "agua viva", de agua fresca y pura. Pues al tratarse de una reflexión de los evangelios y del mismo Cristo a la luz, no de la salvación, sino de la liberación, y es aquí en este punto donde radica precisamente ese cambio epistemológico, en buscar el camino de la liberación y no tanto de la salvación. Pues esta mentalidad teológica no funcionaría para "caminar" el camino de la salvación escatológica, pero si funciona para caminar por el camino de la liberación.

López Hernández, Eleazar. "La teología india en la globalización actual".

Pues bien, prosigamos con la teología latinoamericana, la más antigua, la más resistente y la más sabia, pues es la más original: La Teología India, y aunque sea considerada la más reciente, es la más antigua, solamente que hasta estos tiempos es que empieza a involucrarse en el camino de la liberación latinoamericana, ha esperado el tiempo suficiente para irrumpir en la mentalidad teológica de América Latina.

IMAGEN TOMADA DE LA WEB SIN FINES LUCRATIVOS
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  •               Religiosidad indígena, ritual religioso, igual que cualquiera cristiano-

He ahí la Teología Indígena (TI), he ahí los nativos de estas tierras rescatando su ancestral sabiduría, claro que esta nueva presencia asusta, molesta y preocupa a muchos, pues la (TI) como parte de su religiosidad ha resurgido de una manera "categórica", es como si estuviera intentando rescatar ese pasado que tuvieron que "enterrar" para protegerlo de la cristiandad colonial, y ya lo había dicho en entregas anteriores, los indios de la colonización aceptaban la evangelización de "los dientes hacia afuera", pues jamás les iban a privar de su religiosidad ancestral.

La TI como nueva presencia teológica se convierte en un instrumental más de la liberación latinoamericana y como un "nuevo parto" de la TLL, se presenta interpolando a las teologías existentes, como diciendo - llegamos, pero no nos vamos a confundir con ustedes, lo nuestro es diferente-. Lo cual me parece extraordinario, una teología autóctona, y no necesariamente tiene que estar haciendo las exigencias que se les atribuye, la de exigir que se modifiquen los contenidos y sujetos teológicos, pues no lo necesita, como sabiduría ancestral contenidos y sujetos teológicos abundan, tampoco ser exigente en la destitución de los paradigmas existentes, pues puede tener sus propios modelos eclesiológicos, cada pueblo indio puede ser autóctono dada la diversidad cultural india, y cada cultura es una religiosidad diferente, de manera que cada comunidad puede tener su propia teología y hasta su propia fe.

En todos casos, según este autor, es una teología entusiasta y eufórica, lo cual le permite que su presencia no pase desapercibida, pero sobre todo preocupe a la misma Iglesia Católica, pues la Iglesia es consciente de la usurpación religiosa de la época colonial, conoce su religiosidad, conoce sus ídolos y sabe que pueden hacer sus sujetos religiosos, y no es de extrañar que estén preocupados por el regreso de la religión que ellos mismos destruyeron en tiempos de la evangelización, pues para implantar el cristianismo tuvieron que desplazar la sabiduría indígena que encontraron en lo que hoy es América Latina, y luego después de medio milenio reaparece esa desplazada religión para desplazar a quien la desplazo.

*Tamayo, Juan José. (2009) La teología de la liberación. En el nuevo escenario político y religioso. Valencia: Tirant lo Blanch.

IX. Bartolomé de las Casas: Precursor del diálogo intercultural y de la teología de la liberación.

Tamayo Juan J. resalta en este libro la contribución de Bartolomé de las Casas y lo sitúa como el precursor de la TLL, efectivamente, la posición de Las Casas respecto a la "barbarie" contra el indígena se convirtieron en los precedentes mediatos de la TLL, especialmente en esa propuesta de la posibilidad de una convivencia intercultural, pues este español se convirtió en uno de los primeros en hacer tal propuesta, en promover una conciencia de igualdad entre los indígenas y los cristianos españoles de la colonización.

La TLL se ha caracterizado por ese diálogo intercultural, dada la diversidad de los pueblos latinoamericanos, pues su configuración responde a atender los problemas en la globalidad de la Amerindia y no una zona o una cultura o un pueblo específico, la sensibilidad de TLL es muy amplio y como tal contempla las diferentes disciplinas y los diferentes saberes de Latinoamérica, desde este punto de vista, la TLL se configura como una epistemología "inclusiva" y no exclusiva.

De ahí, ese carácter opuesto a la inculturación y contra hegemónico, pues desde sus inicios la interculturalidad ha sido ese balance que mantiene a la TLL dentro de los nuevos paradigmas teológicos y eclesiológicos considerados como los más aptos para guiar a una población hacia la liberación como la latinoamericana.

Por estas razones y por tantas otras, según Tamayo, es que el multiculturalismo contrasta con la interculturalidad de la TLL. La TLL no podría anunciarse como movimiento o mentalidad de liberación asumiendo la política del multiculturalismo, esto es, regresando a la hegemonía y a la mono religiosidad, o bien, al imperialismo teológico. La TLL no funcionaría como tal en la esfera del multiculturalismo, pues los riesgos a des-configurarse en esos paradigmas asumidos especialmente para crear la identidad de igualdad entre los seres son muchos, precisamente por las aristas del multiculturalismo que son una tendencia a favorecer a la cultura más dimensionada, hacia los derechos de las misma de obtener la diferencia y de ser una ciudadanía diferenciada aun en el marco del respeto por las otras culturas, esto es el derecho a la "ciudadanía diferenciada". Las sociedades multiculturales en contraste con ese carácter de la interculturalidad de la convivencia solidaria y de de "la manera del ser y estar en el mundo con los otros", se hace en un marco de respeto e igualdad, pues esa esencial apertura hacia otras identidades como una manera de enriquecer la convivencia social conlleva a un continuo cuestionamiento cultural y a una crítica objetiva de la misma.

Según Tamayo, la interculturalidad como "la alternativa a la globalización neoliberal", entendiendo como neoliberalismo una teologización del mercado latinoamericano sería los más efectivo. De la misma manera que el imperialismo teológico ha llegado hasta las esferas de los partidos políticos y teologizo la política imperialista, este mismo imperialismo teológico se adueña del mercado latinoamericano a través de las organizaciones imperialistas como el FMI, al G-8, a BM y a la OMC. Según Tamayo, la jerarquía de estas organizaciones compite por la supremacía de América Latina de la misma manera que lo hizo y lo sigue haciendo la teología imperialista. El neoliberalismo, casualmente o causalmente ha asumido la identidad teológica-religiosa del cristianismo para adueñarse de los medios de producción y del capitalismo latinoamericano. El discurso teológico es retomado y trascrito dentro de la doctrina económica ortodoxa del neoliberalismo.

De acuerdo a la posición de Tamayo, de la misma manera que la religión imperial colonizo y privo de libertades a los pueblos conquistados, el neoliberalismo lo está haciendo con los mismos pueblos, "en el neoliberalismo totalitario no hay lugar para la experiencia de la comunidad, ni para una ética pública, ni para unos valores sociales, tampoco para un control social de los propios individuos...los conceptos de sociedad y comunidad desaparecen del lenguaje del neoliberalismo".

Pues bien, siendo esta su posición y su crítica, es fácil concluir que, la propuesta de interculturalidad de Tamayo viene siendo lo mismo que la TLL, y de la misma manera que la TLL arranco al imperialismo teológico el dominio eclesial y espiritual que dominaba sobre los creyentes latinoamericanos, ahora la interculturalidad va a arrancarle al neoliberalismo totalitario el poder económico que domina los pueblos latinoamericanos, y le va a quitar de sus manos "la religión de mercado" que han venido profesando con la "fe" económica dela privatización, pues la interculturalidad es la alternativa según Tamayo.

Conclusión:

Una vez más, queda demostrado que el dialogo intercultural es el mecanismo más eficiente de la humanidad, porque si nos trasladamos a la época que precedió a la TLL no nos vamos a encontrar con ningún tipo de dialogar, y que ese dialogo social, pero sobre todo interreligioso se "inicio" cuando la "barbarie" contra el indígena estaba asolando a las comunidades indias. Las formas de evangelización puestas en práctica estaban exterminando la población indígena, y los reclamos de los pocos sensatos no eran escuchados pues la fiebre del oro era ensordecedora, pero se insistió aquí y allá, y se consiguió un poco de piedad para con el indígena, y a partir de ese momento se empezó un proyecto liberador, aunque de momento no era explicito, pero la idea estaba implícita y cuando llego el momento, los oprimidos en Brasil tomaron "las riendas con sus manos" y formaron las comunidades de base y ese fue el detonante de la TLL, pues poco tiempo después en el resto de Amerindia se estaba haciendo lo mismo y aún se continua haciéndolo.

Bibliografía:

  • Olivero Maqueo, Roberto. Breve historia de la teología de la liberación
  • Susin, Luis Carlos (ed.) (2001) El mar se abrió. Treinta años de teología en América Latina. Santander: Sal Terrae.

Diego Irarrazával. "Vertientes teológicas actuales. Balance desde abajo, adentro, adelante".

  • López Hernández, Eleazar. "La teología india en la globalización actual".
  • Tamayo, Juan José. (2009) La teología de la liberación. En el nuevo escenario político y religioso. Valencia: Tirant lo Blanch.

IX. Bartolomé de las Casas: Precursor del diálogo intercultural y de la teología de la liberación.