LA PERTENENCIA Y LA RELEVANCIA DEL QUEHACER TEOLOGICO

CURSO: FUNDAMENTOS DE LA EXEGESIS CON PERSPECTIVA LATINOAMERICANA

ESTE ES UN TRABAJO DEPENDIENTE, LO QUE SE PIENSA Y SE ESCRIBE DEBE ESTAR CONFORMEMENTE DOCUMENTADO PARA QUE TENGA CIERTO VALOR, EL VALOR ACADÉMICO; ESTO ES, HAY QUE RE-PENSAR LO PENSADO Y EXPRESARLO COMO FUE PENSADO, PUES SI LO PIENSAS Y LO DICES DE OTRA MANERA SOLAMENTE ALCANZARA UN VALOR PERSONAL O SUBJETIVO, PUES AL NO EXISTIR LAS REFERENCIAS LITERARIAS QUE LO RESPALDEN ES CONSIDERADO COMO MERA EISEGESIS, PERO AUN ASÍ SE DICE Y SE ESCRIBE TAL COMO SE PIENSA...

            LA TAREA EXEGETICA: PERTINECIA Y RELEVANCIA DEL QUEHACER TEOLOGICO

La tarea exegética es la de investigar, en este caso, la investigación bíblica. La gran finalidad exegética es la de producir sentido desde los sentidos expuestos en el texto, sentidos en ocasiones ocultos, en ocasiones codificados por el autor o los autores que de una u otra manera han contribuido a la elaboración textual que se nos trasmite. En el artículo de Gil Arbiol se cuestiona la producción de sentido que algunas exegesis basadas en "campañas publicitarias y agresivas" en contra de la verdad histórica de la Biblia hacen, aprovechándose según Gil A de la ignorancia de los creyentes, y al respecto escribe "Es alarmante la ignorancia de la mayoría de los creyentes sobre las cuestiones históricas que atañen a la fe" [1] refiriéndose claramente a aquella producción de sentido que atrae a tanta gente y poniendo en entredicho la valoración histórica de un libro como la Biblia, fuente y generación de la fe cristiana.

Según Gil A la secularización y la aceleración de la globalización es la causante de esta pérdida de identidad, como si la fe fuera la identidad del ser humano, en este caso del creyente bíblico, pero no es eso así, esa postura es incorrecta, la verdadera razón por la que estas supuestas "campañas publicitarias y agresivas" tienen éxito y atrae tanta gente es porque la humanidad ha adquirido autonomía, la identidad de los seres se libera o se fortalece con estas otras propuestas de interpretación, y no como ha sucedido al menos desde que la fe cristiana ha existido, que desde un principio su tarea ha sido la crear la identidad del ser humano, la identidad del creyente cristiano, de la misma manera que lo ha hecho y lo sigue haciendo el Islam y otras tantas religiones con un Dios personalizado. Al menos América Latina ha construido su propia identidad, tiene su propia interpretación del reino de Dios y de los evangelios, una interpretación muy distante a la que la colonialidad impuso.

La preocupación de este autor y la de muchos otros es el cambio generacional, es que por medio de este cambio el "mundo viejo" quede sepultado y olvidado, un mundo "construido en buena medida, sobre los cimientos de una interpretación eclesiástica y europea de la tradición bíblica" [2] He aquí la pertinencia y la relevancia del exegeta bíblico tradicional, el exegeta del mundo viejo. El quehacer teológico, o bien sea, la teología que se erige desde la sociedad actual y desde esos cambios y desde esa nueva identidad no debe continuar con ese modelo eclesiástico y europeo que se refiere este autor, el mundo cambia constantemente y cada día se ve el pasado más cercano, y entre más nos acerquemos a ese pasado más lo entendemos y mejor lo interpretamos y por consiguiente lo superamos, pero más relegado va quedando ese mundo viejo, pues la interpretación que hacemos de ese pasado supera los significados del mismo. De manera que el quehacer teológico debe buscar por medio del trabajo investigativo exegético acercarse a ese pasado, interpretarlo a la "luz" del presente y aplicarlo con esta misma "luz".

La emancipación de la sociedad de los legados coloniales es algo que se "celebra" día a día, el creyente cristiano se siente realizado de haber superado esa dominación bíblica-religiosa, se siente "contento" de tener su propia identidad cultural-religiosa, de manera que no quiere nada que "huela" a dominación, que "huela a retroceso" de ahí que el quehacer teológico debe estar inscrito dentro de esa autonomía, debe ser conforme a esa supuesta identidad "desordenada y descontrolada" que no es otra cosa que la propia identidad latinoamericana, una identidad "liberadora"[3] que se ha venido reconstruyendo históricamente al margen la emancipación de los legados coloniales de dominación ideológica y religiosa.

No se puede pretender reconstruir una identidad que se ha emancipado y se ha secularizado, al contrario hay que apuntalarla, motivarla y guiarla de una manera que no se desvié por senderos incorrectos y para eso está la nueva exegesis, para producir el sentido del mundo nuevo, la pertinencia y la relevancia del quehacer teológico esta precisamente en insertarse en esa nueva corriente, pero el creyente ya no es el mismo, ha crecido y se ha constituido bajo su propia autonomía y no es pertinente ofrecerle sentidos bíblicos provenientes del "viejo mundo" y bajo una interpretación eclesiástica al estilo europeo de la colonialidad, es como si un predicador que murió ocho siglos atrás "resucitara" y comenzara a predicar el discurso teológico de su tiempo, a nadie convencería con sus argumentos, quizás sean rescatables algunos aspectos retóricos pero nada más. De igual manera, a la identidad, a esa identidad que este autor considera "desordenada y descontrolada" no se le puede guiar con esos antiguos moldes más psicológicos que religiosos y menos religiosos que ideológicos, pues esta no es una identidad desordenada y descontrolada, es una identidad autónoma, y que ha adquirido esa autonomía en contra de su propia familia, en contra del mismo sistema educativo y en contra de la moral y la ética religiosa que constantemente ha estado condenando la autonomía de estos hombres y mujeres. El quehacer teológico no debe retar esa autonomía debe complementarla con los significados de los nuevos tiempos., de manera que el quehacer teológico tiene necesariamente que realizar un trabajo exegético muy diferente al tradicional, esto es, al que simplemente se limita a asentir y a reproducir sentidos repetitivos, a "reciclarlos". Personalmente considero que la exegesis bíblica debe ser más que reciclaje, y muchas de las investigaciones llamadas exegesis son solo eso, sentido reciclado.

Hago este comentario como introducción y como corolario de la temática del curso, en especial por esa nueva experiencia frente al texto bíblico, pero sobre todo por los diferentes estilos y estructuras literarias y temáticas de las lecturas estudiadas y analizadas, pues son estas las que ofrecen las posibilidades del trabajo exegético, son estos textos los que realmente requieren ser re-interpretados pero sobre todo investigados, pues aunque la verdadera intencionalidad del autor no es explicita si está implícita detrás de una estructura, de un contexto, de una trama y de un estilo literario muy particular: el del autor o narrador bíblico.

Ya se pudo apreciar en la lectura de los Salmos 107, Deut. 24:17-22 y Ruth 2. Relatos, cantos y narraciones es lo que primero se debe identificar antes de iniciar cualquiera actividad exegética. Pero sobre manera se rescata ese valioso concepto del "El mundo que crea el texto bíblico" un mundo que crea textos desde perspectivas diferentes del texto, pero sobre todo desde la perspectiva histórica del mismo, pues vemos un corto versículo y luego nos encontramos con artículos, ensayos y hasta libros de este corto mensaje bíblico y el versículo sigue siendo el mismo, sigue inalterable y este quehacer se convierte en algo fascinante. Claro que existe una gran diferencia entre quienes leen la biblia desde su percepción religiosa y entre quienes leen la biblia desde una óptica diferente a la religiosa, tal como lo haría un budista o una persona que no pertenece a ninguna filiación religiosa, pues entre tanto unos solamente pretenden refugiarse dentro de su religiosidad otros solamente pretenden el análisis literario, histórico, cultural, político y social, porque de hecho los textos bíblicos no son religiosos pero se hace sentido religioso de los mismos, los textos bíblicos son esencialmente literatura antes que historia, pues la historia la convierten en literatura, en estilos literarios.

Porque independientemente de si el Salmo 107 fue un cantar de alegría o de lamento, el texto del Salmo 107 es importante porque hace divisiones sociales y políticas, hace divisiones demográficas, hace divisiones de clase en donde se rescata la identidad de cada uno de los componentes sociales y humanos, hace la división y quizás una de las más importantes como lo es la separación entre lo sagrado y lo profano, el Salmo de las liturgias y el Salmo para el pueblo. Muy diferente a lo que se pudo apreciar en la lectura Deut. 24:17-22 un mundo no muy alejado al de los Salmos, pero con estilos literarios diferentes, pasamos del canto al relato, al discurso, un discurso cargado de contenido social, cargado de advertencias y reproches, pues su narrativa es un discurso social político en donde se estipulan los procedimientos y las garantías sociales de las personas entre otras cosas, un discurso que aun en nuestros dias tiene vigencia en cualquiera sociedad y en cualquiera nación o país.

Este texto pertenece al contexto de los derechos civiles de la sociedad, se protege al extranjero, al inmigrante, un personaje omnipresente en la literatura bíblica, especialmente del Antiguo Testamento, y como tal es un texto que dentro de su contexto histórico es válido en cualquiera sociedad del mundo contemporáneo, pues los problemas sociales que en este texto se desarrollan están presentes en todo momento y en cada paso de la humanidad. La visión social del relator del Deuteronomio nos ha dejado esa demanda y esas advertencias sociales, pues sabía que esos problemas estarían siempre siendo parte de la problemática social en cualquier época, pues si algo me ha dejado claro estas lecturas analizadas desde las diferentes propuestas es que la situación social no varía mucho de una época como la de los pueblos bíblicos a la época actual, pues en todas las naciones del Planeta está presente la misma problemática: injusticia social, migración, opresión, discriminación, ect. y en la mayoría de estas naciones existen leyes protectoras de estos "otros" pero también existe la Proclama de los Derechos Humanos que es prácticamente una forma de ley deuteronómica en tiempos modernos, lamentablemente también existen los que violan estas leyes y no respetan las proclamas, no respetan los derechos humanos.

Y como si pasáramos de un mundo a otro mundo, es el texto de Ruth 2; uno de los textos más enigmático o simbólicos de los estudiados en este curso, pues por su composición literaria al margen de una percepción práctica y sencilla, me refiero a la comprensión y a la percepción de una interpretación de lo familiar del texto, esto es, de lo simplemente literal, esconde toda una trama diferente pues tiene suficientes elementos literarios "sospechosos" que se convierten en claros indicios cuando se aparta lo puramente familiar. La narración de Ruth quizás sea un de las que más problemática podría generar en cuanto al contenido exegético, y en cuanto a defensa de esta percepción familiar pues precisamente por esa estructura literaria y de una trama del ambiente familiar se convierte en un "blanco fácil" de interpretación familiar, pero sí de descodificar el mensaje se trata; va apareciendo una trama muy diferente a la expuesta externamente, la cual funciona como un "maquillaje" literario. Penetra en lo profundo del texto es como "ir quitándole el maquillaje".

Veamos si en esta segunda exposición podemos ser más precisos al respecto, el análisis de Ruth 2 me deja claro de que existen textos con más cargas semántica que otros, autores más sublimes que otros, autores más prácticos que otros, pero hasta el momento no he encontrado un autor religioso, al menos en el Antiguo Testamento. De manera que, este es uno de los textos más simbólicos quizás de la Biblia, aunque es un pequeño texto está cargado de significados ocultos, claro que esta significación está protegida por una "envoltura externa" o "maquillaje literario" que al menos lo protegió de los compiladores bíblicos, pues de otra manera no hubiera subsistido o hubiese sido quemado o permaneciera enterrado en algún sitio de la geografía del desierto o bien protegido en alguna biblioteca privada.

Textos como el de Ruth son los más significativos para el trabajo exegético, situación que me agrada bastante, pues sin ninguna dificultad se podría hacer exegesis de ese "maquillaje literario" o envoltura externa sin alterar el mensaje oculto, pues la exegesis también se podría ocultar en una envoltura externa o manto protector, la exegesis también podría ser un "maquillaje" pues la nueva significación podría maquillarse, algo así como si se escribiera un cuento que cuando la niñez lo escuche se deleite con la aventura, pero cuando sea la gente mayor que lo escuche se amedrente. Claro que desde esta envoltura externa el trabajo exegético que se haga, y se haga apegado a la misma; va a ser de agrado para la comunidad lectora, pues todo significado que se agregue siempre será una extensión y un reconocimiento de ese mensaje externo, y el trabajo exegético tradicional es re-elaboración de sentido, captar el sentido antiguo y darle una significación actualizada, pues de esa manera los textos bíblicos siempre van a estar vigentes.

De manera que, la exegesis bíblica como producción de sentido, se puede hacer desde esa perspectiva, la perspectiva que agrada a la comunidad lectora, una comunidad con una convicción bíblica, esto es, la idea de que los textos bíblicos son incuestionables, pero sobre todo que son literales y, aun así, la exegesis puede estar cargada de sentido propio del exegeta, eso es, puede estar "maquillada". Pues mucha de la temática bíblica es social, es política y es cultural, y la exegesis bíblica como tal; siempre va a estar circunscrita a estos contextos, pero sobre manera la temática bíblica es moral y es ética y es esta dimensión lo que le permite al autor del texto bíblico recrearse, esto es, hacer literatura, pues el autor bíblico con solo el contexto social-político no nos puede trasmitir el mensaje ya sea codificado o descodificado, necesariamente tiene que "echar mano" a lo moral y a lo ético para recrear la percepción religiosa, pero sobre todo para estructurar su propio estilo.

El texto de Ruth es un claro ejemplo de esta recreación, el espacio donde suceden los hechos del relato pertenecen a una geografía íntimamente relacionada con la "presencia de Dios en la tierra", tierra de Israel, las relaciones que se relatan entre los personajes son propias de una familia unida, son las relaciones maternales entre madre e hija, tal es el caso de Noemí y Ruth, las situaciones laborales son las mismas que miles de personas, especialmente mujeres viven día a día, de manera que hacer sentido de estos aspectos se convierte en una labor casi que ilimitada, la situación de Ruth en tierras extrañas es la misma situación que viven miles de mujeres en las ciudades actuales, las mujeres que migran en busca de oportunidades, y aunque sea de esa estructura externa, los significados que adquieren estos aspectos en el campo moral y religioso son incuestionables y a la misma vez se convierten en fuente inagotable de sentido. La exegesis en este tipo de narración moral quizás sea más prolífera en significación que la de un texto como el del Deuteronomio, me refiero a la significación moral-religiosa, pues si de exegesis de aspectos sociales se trata, no hay duda de que Deuteronomio es más provechoso.

Evaluando el aprendizaje adquirido en este curso respecto a la exegesis bíblica se llega a conclusiones diversas en cuanto a la posición del exegeta frente al texto, especialmente al compromiso del exegeta de que los nuevos sentidos no sean divergentes del sentido histórico, pues el sentido histórico no puede ser mutilado ni minimizado. Desde esta posición la exegesis bíblica se convierte en una defensa del texto, del texto en cuanto significación, pero también se convierte en la justificación histórica, y siendo el texto bíblico "un mundo" de significados, a través de la exegesis "este mundo" se amplia y se contextualiza en las diferentes situaciones sociales, políticas, culturales, religiosas, pero sobre manera en esas situaciones de opresión y de injusticia que constantemente está amenazando a una gran parte de la humanidad: al desprotegido.

La exegesis bíblica como quehacer teológico le permite al teólogo insertarse de lleno en la búsqueda de significados que sean aplicables en la solución de los problemas que aquejan y amenazan la vida de los seres humanos, el quehacer teológico en estos días es muy diferente al de anteriores décadas y siglos de manera que el quehacer teológico tiene que ser una exegesis bíblica complementaria entre la realidad vivida en el pasado y la realidad que se vive diariamente, pero sin trata de recatar o de revivir ese pasado.

Referencias:

  • LECTURA: GIL ARBIOL, CARLOS "La biblia y el mundo del S XXI" en Iglesia Viva 238 -82011) p.9-22
  • Ruth. 2
  • Salmo 107
  • Deut. 24:17-22

[1] Gil Arbiol, Carlos "La biblia en el mundo del S XX1. P.11

[2] Ibíd. p.12

[3] Las comillas las utilizo, no en todos los casos, pero en muchos de ellos; en aquellos conceptos que se utilizan con frecuencia pero que siguen siendo una utopía, se hace más ideología de ellos que una puesta en práctica, se habla de ellos, pero en concreto no se aplican a la realidad, en este caso, a la realidad latinoamericana