ESTRELLA AMARILLA TIPO G-5

                         AFRONTANDO PARADIGMAS

ESQUEMA DE NUESTRO SISTEMA SOLAR:SE PUEDE APRECIAR EL SOL EN LA CÚSPIDE Y LOS PRIMEROS TRES NIVELES ORBITALES (VER LAMINA INFERIOR) HASTA LA EXCÉNTRICA ÓRBITA DE PLUTON QUE SE ENLAZA CON LA ÓRBITA DE NEPTUNO.

PRIMEROS TRES NIVELES ORBITALES QUE SE HACIA REFERENCIA EN LAMINA SUPERIOR, DONDE SE PUEDE APRECIAR EL SOL, YA QUE  ESTA SECCIÓN ESTA 40 VECES AMPLIADA 

En esta lámina se puede apreciar en una escala mayor las tres primeras órbitas de nuestra estrella, por lo se amplió 40 veces la parte superior de la lámina N°1. Estas son las órbitas correspondientes a Mercurio, Venus y la Tierra.

La idea de esta lamina es la de constatar las "coincidencias" que existen entre las dimensiones y los criterios que se utilizaron para construir esta pirámide de Giza. En esta delineación o grafico de estas primeras tres órbitas vamos a tratar de encajar (lamina 3/3 A y B) una foto de la pirámide de Giza sin alterar la inclinación ni las dimensiones que se obtienen de un gráfico o dibujo a escala de la posición de estas tres primeras órbitas respecto al sol, respetando la circunferencia o base perimetral de la pirámide.

En este tipo de representaciones nos enfrentamos a un grave problema, el problema de la escala, veamos, el sol apenas se puede apreciar con un tamaño a escala de apenas 64mm si la impresión fuera de las medidas de impresión recomendadas, razón por lo que no se puede trabajar con el diámetro de los planetas, pues serian "invisibles"

Esta lamina está planeada para imprimirse con unas dimensiones de 150cms x150cms, si se hace una impresión menor a estas medidas ya no se podría observar ni el círculo del sol que apenas es visible de cerca.

En esta lámina podemos apreciar como la pirámide de Giza encaja en la triangulación del sol hasta la tercera órbita o nivel orbital. 

FOTO-IMAGEN TOMADA DE LA WEB

SIN FINES DE LUCRO

El Sol: El sistema solar que habitamos no tiene esa forma o esquema de disco concéntrico que desde niños nos han enseñado, el diagrama de disco o "plato" que estudiantes de primaria y universitarios graduados "creen" que representa Nuestro Sistema Solar está muy alejado de la realidad esquemática de esta estrella que habitamos. El heliocentrismo que la ciencia nos hiciera "creer" desde niños parece más bien una imposición dogmática que una convicción científica, pues el esquema del heliocentrismo se vuelve una conveniencia para las ambiciones teologales en donde Dios se convierte en el centro de todo lo creado. El heliocentrismo luego de que fue rechazado y convertido en herejía fue aceptado precisamente porque ese infantil esquema del sol en un centro y todos los demás planetas girando en un mismo plano se asociaba con los atributos de dios dentro de ese sistema monoteísta que había sido adoptado y adaptado para la invención del cristianismo.

Si tuviéramos que comparar la forma o "anatomía" de nuestro sistema solar o cualquiera otro de los millones infinitos de estrellas existentes con algo que entendamos y reconozcamos fácilmente, tendríamos que compararlo a una "linterna de mano" encendida en un ambiente nocturno, en donde las órbitas de los planetas giran alrededor de ese foco de luz que emite dicho instrumento luminoso. Independientemente de si nuestro sol o estrella conforma con la estrella Sirio un conjunto binario, el esquema de esta nuestra estrella es de hecho como un gigantesco foco que emite un espacio de luz piramidal hasta los seis mil millones de kilómetros, un poco más un poco menos, esto es, hasta la ya "extenuada" órbita de Plutón que cada vez pierde ese encadenamiento que hace la regularidad orbital. Pues bien, así como un foco emite su energía lumínica o rayo de luz, de la misma manera nuestro sol irradia su luz o "energía oscura", pues esa luz focal no es meramente "iluminación" sino materia magnética en la que los cuerpos sidéreos que conforman el sistema solar "flotan". Las órbitas planetarias son precisamente "cauces o ríos siderales" y los planetas giran y rotan cual si fueran balones de futbol flotando en una corriente de río.

Ya las antiguas civilizaciones habían concebido este esquema cónico o focal y construyeron edificaciones siguiendo este esquema, tal es el caso de las pirámides (pir=fuego/ra=sol o hijo del sol/mid=medición) que además por el revestimiento o capa externa que le daba el aspecto de la redondez tenían la función de captar la energía solar utilizada en la vida común de la sociedad del momento y de ser un espectáculo nocturno que prácticamente iluminaba la ciudad.

La idea de disco que se le ha atribuido al sistema solar obedece a un punto de vista o perspectiva de un objeto alargado, en este caso a una linterna o foco, pues este foco si lo encendemos y lo situamos frente a nuestros ojos no veremos la longitud del mismo, pues solo veremos la parte circular del foco con la bombilla en el centro. Igualmente sucede con nuestra estrella o sistema solar, aunque nunca la hemos visto "desde lejos", pues estamos en lo interno de la misma, si hemos "visto" otras estrellas, al menos la más cercanas y las hemos visto de frente solamente, de la misma manera que vemos esa linterna cuando la situamos frente a nuestros ojos, de ahí la idea de heliocentrismo y de la figura de "plato" de nuestro sistema solar.

La existencia de planetas hace que la luz del sol no se extienda en la forma conocida de ondas de luz concéntricas, ya que las ondas de luz solares se desplazan en forma cónica o piramidal, lo que le da precisamente ese aspecto de pirámide. (ver figura). Los planetas giran enlazados entre el borde de esa proyección cónica que es algo más que materia magnetizada pues es materia estelar o materia "oscura" que se comporta como el fluido del agua en su respectivo cauce. El ejemplo del balón de fútbol será muy apropiado para resolver este problema de comprensión, pues de la misma manera que ese balón de fútbol flota en el agua, igualmente los planetas giran y rotan dentro de ese cauce estelar. Así como un balón de fútbol u otra esfera similar que contenga materia gaseosa en su interior flota en el agua, igualmetne la tierra hueca en su interior "flota" entrelazada en ese cauce solar, siempre con una "mitad" dentro del agua y con la otra "mitad" fuera del agua. La "mitad" dentro del agua constituye el día y la "mitad" fuera del agua es la noche. Y si lo decimos de otra manera, la "mitad" dentro del agua está dentro del sistema solar, y la "mitad" fuera del agua está fuera de los límites de la estrella. La luz reflejada por la luna nos llega desde fuera del sistema solar, de ahí esa indicación de energía negativa aunque el sistema tierra-luna sea parte del mismo.

Las órbitas entre mayor sea la distancia respecto a la "matriz" o sol mayor será la circunferencia, aunque menos magnetizadas, tal es el caso de Plutón, que constantemente está perdiendo dependencia del sistema solar, el futuro cercano de Plutón es convertirse en cometa. (ver De La Vida y Las Estrellas (R-Evolución: Revelación)

Plutón por su desgaste físico-nuclear, su lejanía y su residual volumen se ha desligado gradualmente de las leyes que rigen las órbitas ordinarias en nuestro sistema solar, de manera que su estancia orbital se ha convertido en una estancia extraordinaria, o bien podríamos decir; que en una órbita "verticalizada" (ver imagen) pues ya dejo de ser una órbita ligeramente circular o elíptica como la de los demás planetas. Es por esta razón que Plutón en ocasiones está más cerca de la "matriz" o sol que Neptuno, pue la órbita de Plutón se "entromete" en el espacio de Neptuno, eso sí sin alterar la traslación de Neptuno porque su intromisión no hace contacto con los limites cónicos por donde se traslada este planeta. En un futuro mediato Plutón podría alejarse por un fuerte impulso del sistema solar, el acelerado calentamiento solar que en estos momentos está sucediendo en nuestro sistema solar podría ser la causa del desgaste de la ya excedida órbita del planeta y se desligue o "se suelte" por completo de su irregular estancia orbital, aunque sería un alejamiento "temporal" ya que una vez que el impulso de soltura se agote regresará lo que queda del planeta, que de hecho serán partes del mismo. Solo que no regresará a su antigua estancia orbital, ni tampoco se introducirá dentro del sistema solar ninguna de sus partes, regresará como un cometa errante, cada una de sus partes podría convertirse en cometa y haciendo la ruta de los cometas, o bien sea, deslizándose por la periferia de esa forma cónica o piramidal se ira gasificando y descongelando cada vez que pase por el sol o "matriz" hasta desaparecer por completo al paso de una o varias veces, en todos los casos, el tamaño de esos restos serán los que determinen la veces que un cometa requiera bordear el sistema solar o las veces que tenga que regresar.

Ninguno de los cometas que han "llegado" y pasado por nuestro sistema solar provienen de "otros "mundos" ajenos a nuestro a Universo, todo cuerpo planetario o resto de planeta que rodee nuestro sistema Universo es parte y ha sido parte de nuestra estrella, específicamente ha sido un planeta que en algún momento alcanzo la estancia orbital que en estos momentos aún ocupa Plutón y que por eventos pasados similares a los que se acercan hayan sido alejados o empujados fuera de la periferia de nuestra estrella.

Nuestra estrella ha sido designada por sus reacciones termo-nucleares como una estrella del tipo G-5 (al menos que esto sea un simbolismo de lo oculto) lo que significa que es relativamente una estrella joven, o bien, una estrella adolescente, lo que significa que aun faltaría planetas por "nacer" y si fuera así, nuestro planeta tierra pasaría ocupar la estancia orbital de Marte y Venus llegaría a ocupar nuestra estancia orbital, esto es, todos los planetas se correrían a orbitas procedentes.... (ver De La Vida y Las Estrellas (R-Evolución: Revelación)