COLONIALIDAD DEL PODER, EUROCENTRISMO Y AMÉRICA LATINA

ESTE ES UN TRABAJO DEPENDIENTE, LO QUE SE PIENSA Y SE ESCRIBE DEBE ESTAR CONFORMEMENTE DOCUMENTADO PARA QUE TENGA CIERTO VALOR, EL VALOR ACADÉMICO; ESTO ES, HAY QUE RE-PENSAR LO PENSADO Y EXPRESARLO FIEL A LO PENSADO, PUES SI LO PIENSAS Y LO DICES DE OTRA MANERA SOLAMENTE ALCANZARÁ UN VALOR PERSONAL O SUBJETIVO, PUES AL NO EXISTIR LAS REFERENCIAS LITERARIAS QUE LO RESPALDEN ES CONSIDERADO UNA MERA EISEGESIS, PERO AUN ASÍ SE DICE Y SE ESCRIBE TAL COMO SE PIENSA...

CICLO 3° TERCERA ENTREGA LECTURA ANTROPOLOGIA TEOLOGICA

LECTURA: COLONIALIDAD DEL PODER, EUROCENTRISMO Y AMERICA LATINA, ANIBAL QUIJANO

A modo de introducción, la colonialidad en Aníbal Quijano (AQ) es una nueva forma de analizar la historia en América Latina y entre este análisis está la imposición racial y  étnica sobre poblaciones con diferencias fenotípicas y como tales, poblaciones biológicamente inferiores; por tener una disposición o incapacidad para razonar y para alcanzar grados de desarrollo social o económico, por consiguiente, se convierten en una obligación de sumisión ante otros, pero si aportan estos pueblos o razas en condición de mercancías o pertrechos la fuerza laboral del capitalismo. En esta nueva perspectiva histórica AQ inicia desde ese patrón eurocentrista y capitalista de los colonizadores y los colonizados, los cambios de esa modernidad eurocentrista y etnográfica, el nuevo dualismo entre lo heterogéneo y lo continuo la heterogeneidad y la discontinuidad, los procesos de conformación estado-nación en América Latina, las diferencias sociales y los retos que tienen que enfrentarse, la configuración de las nuevas economías especialmente en USA y sobre manera las revolución social que se lleva a cabo en cada región. La lectura de AQ se complementará con la Helio Gallardo, ambos exponen situaciones inseparables, aunque la visión y la crítica sean diferentes en cuanto a observaciones conceptuales, pero se complementan en la vivencia y la experiencia y sobre todo en lo histórico.

Según AQ, la racionalidad europea de modernidad, el patrón eurocentrista y el capitalismo empiezan a tener cambios y se comienzan a ver los signos de la descolonización, y es precisamente esta visión lo que le permite a AQ tener una perspectiva diferente de la historia en Latinoamérica.

Diferenciando colonialismo de colonialidad nos topamos con una serie de categorías antropológicas propias de la colonialidad en cuanto a esa supuesta supremacía biológica de unos seres sobre otros, esto es, la superioridad étnica de los colonizadores sobre los colonizados. La colonialidad deviene de la colonización, y como tal, se convierte en una forma de dominio y explotación más organizada y compleja, pues la colonialidad en la visión de AQ es la que conforma el capitalismo y para ello distingue racialmente las diferentes identidades sociales, y así controlar las formas de trabajo y el manejo de los seres pertenecientes a estas razas inferiores.

AQ inicia esta lectura haciendo una clasificación de razas dentro de ese patrón eurocentrista de dominación, clasificando por categorías a cada uno de los grupos que forman parte del poder de la colonialidad, las nuevas relaciones entre las nuevas identidades, las diferencia entre colonizadores y conquistados como uno de los ejes de poder de la colonialidad, nuevas identidades históricas, producidas sobre la base de la idea de raza, negros, indios y mestizos. (1) La reflexión y el análisis histórico de AQ desde una nueva perspectiva social, nos presenta una nueva forma de ver la historia de la conquista en América Latina. El origen de esta nueva historia se inicia en una Latinoamérica secularizada que gradualmente se supera ante el patrón mundial del poder de la colonialidad, entendiendo colonialidad como racionalidad eurocentrista, como imposición racial y como poder capitalista.

Según AQ, América se convierte en la primera identidad de la modernidad al constituirse como un nuevo patrón de poder dentro de un espacio/tiempo que por primera vez se constituye.

Este paso hacia la modernidad se hace de manera paralela con la Teología de la liberación, todo indica que es parte de ese proceso de secularización y emancipación, todo indica que es una consecuencia inmediata de la secularización en América Latina, una hermenéutica latinoamericana de la "palabra de Dios" al parecer se ha convertido en una nueva guía de crecimiento tanto en lo espiritual como en lo social, la emancipación de la sumisión de la autoridad y la del mismo "Dios" católico y por consiguiente de los legados de la colonización se ha convertido en las pautas de la descolonización, la descolonización como tal, no puede verse de una manera aislada de la cuestión de Dios en América Latina, esta tan estrechamente relacionada que si se analiza desde fuera de la nueva dimensión religiosa en Latinoamérica tendríamos una nueva epistemología sin ese necesario proceso histórico, psicológico y social y eso no nos permitiría conocer o entender la realidad histórica de Latinoamérica. El problema de Dios en América Latina deja de ser una cuestión meramente religiosa y se convierte un asunto político, esto es; se convierte en una cuestión existencial, "el problema de Dios, que es obviamente un problema de los seres humanos y de las relaciones sociales que las constituyen". (2) Efectivamente, "Dios" se ha convertido en un problema para la humanidad, cuando ha estado en el campo meramente religioso la humanidad se distancia, y cuando ha estado en la dimensión de lo político la humanidad se desconoce.

América Latina se construyó en la sumisión ante el poder colonial y la sumisión ante el "Dios" de los europeos, solo que ese Dios tenía representantes en todos los "rincones" de Latinoamérica, representantes con un "uso exclusivo de la razón" sobre los demás seres. En ese nuevo dualismo entre homogeneidad/continuidad, heterogeneidad/ discontinuidad en la visión eurocéntrica, según la cual los colonizadores eran los únicos que hacían uso de la razón, los colonizados solo poseían un cuerpo el cual era objeto de conocimiento, por su parte el don del conocimiento solo se encuentra en el alma, el cuerpo es totalmente ajeno a la razón. (3) El eurocentrismo y la "cuestión racional" en el nuevo dualismo de la conquista fue una experiencia histórica que marco a los conquistados con las nuevas identidades que solamente adquirían un valor mercantil, especialmente los negros esclavos, los indios por su parte, aunque no eran clasificados como esclavos estaban bajo el dominio de los conquistadores, y al servicio del capitalismo, así, según AQ "esclavos e indios eran una forma de trabajo y control del mismo".

El gran obstáculo presente en los procesos de conformación del estado-nación ha sido precisamente la presencia del eurocentrismo, o más bien, la racionalidad eurocentrista, según la cual la hegemonía-continuidad del desarrollo capitalista no puede alcanzar la vialidad entre la heterogeneidad-discontinuidad. Y esta "cuestión racional" fue lo que condujo al exterminio de esa heterogeneidad étnica, hay que tener siempre en cuenta, aunque en ocasiones se omite cuando se habla de explotación capitalista, que el proceso de exterminio fue un proceso justificado y guiado por la "Fe religiosa" de los conquistadores hacia los conquistados, la "Fe religiosa" de los europeos fue un instrumento de exterminio, de dominación y explotación. Algunos pueblos fueron masacrados más que otros, y los que fueron mayormente exterminados se convirtieron en ese estado-nación con semejanzas étnicas a la de los europeos, porque la consigna fue precisamente que la condición de estado-nación moderno tenía que haber cierta homogeneidad de la población, (4) tal es el caso de Chile, Uruguay y Argentina. La homogeneidad de la población tenía que tener características y condiciones eurocentristas para llegar a convertirse en una sociedad, en un estado-nación. (5)

La visión de AQ sobre esta problemática de la colonialidad tiene tintes marxistas, y es a través de esta ideología que AQ se refiere a los procesos de conformación de los estado-nación frente a esa histórica presencia del eurocentrismo y en especial al etnocentrismo. Especialmente en esa crítica de la actitud de la religiosidad, y es aquí donde podemos rescatar esa actitud religiosa latinoamericana antes de la secularización, y no era para menos, ya que la "Fe" que se trajo desde Europa se convirtió también como un efectivo instrumento de dominación, el "Dios" que llego desde ese continente, llego a un subcontinente, y llego para convertirse en un problema religioso, político, cultural y social, pero sobre todo para convertirse en un Dios de desorganización social, "el problema de Dios en los latinoamericanos ha sido un problema de desorganización". (6) Un "Dios" que se apodera de la reproducción, continuidad e identificación necesaria de las dominaciones y, con ello de las sujeciones. (7)

La idea de un Dios superior, patriarcal y autoritario se reflejó en la actitud de los colonizadores y en la posteridad a la colonización en todos los procesos de dominio y explotación, y lo vemos claramente en esa idea de colonialidad de AQ, al considerar la colonialidad como un patrón de poder, de dominación y de explotación de los recursos naturales, incluyendo los habitantes locales, que nunca fueron vistos como seres humanos sino como material de producción. Esto es colonialidad en la visión de AQ, "un constructo social de raza como elemento fundamental de dominación", y esta designación etnocentrista y eurocentrista de raza fue la herramienta de dominación y de explotación de los colonizadores europeos.

El patrón de poder de la colonialidad como dominación social y configuración de una nueva estructura laboral se apoyó en esa diferencia antropológica etnocentrista entre colonizadores y colonizados, en donde los colonizados por su inferioridad biológica están obligados de dejar sus modos, sus costumbres, su cultura y aceptar la imposición de los europeos. AQ denuncia en su visión analítica las relaciones de poder y las diferencias entre individuos que esto genera, esa diversidad de identidades que se imponen entre estas relaciones, donde se les elimina a los colonizados de su marco social y cultural desde 1492.

La colonialidad no hubiese alcanzado patrones de poder de dominación y explotación sin la participación de la iglesia y de la teología eurocéntrica, pero sobre manera por el carácter político de Dios, la acción clerical fue decisiva para alcanzar la sumisión de las razas, o de las diferentes identidades sociales que conforman el contexto de explotación y de dominación.

Aun no existían "dos dioses" tal como existen hoy día, solamente existía el Dios de la dominación, el Dios de la "muerte", (8) pues aún no había surgido ese intento de decolonialidad que posteriormente surgió y guio a tantos hacia la emancipación de la colonialidad, aun la teología servía como un constructo de la colonialidad y no como una incitación popular de revertir los procesos, o verlos con otra "lupa" que no sea la histórica lupa de la dominación.

La teología en un nuevo giro teológico, el giro de la visión teológica latinoamericana de la liberación es la que contribuye a una nueva estructura social, política y cultural, la teología latinoamericana de la liberación es la que con su aporte de una lectura popular de los textos bíblicos hace el giro liberador y emancipador de la descolonización, "el giro descolonizador es un giro epistemológico", según E. Dussel. Está claro que la nueva teología, la teología latinoamericana de la liberación movió la imaginación popular a otros niveles, ayudo a superar los niveles meramente religiosos a niveles de vida en concreto, saco la "iglesia del corazón" de los humildes, una iglesia interna subjetiva, represiva y autoritaria y hasta neurótica, (9) y la sustituyo por una Iglesia del pueblo que lucha y clama por autonomía cultural, social y política, según la visión de Helio Gallardo.

La dimensión religiosa en América Latina tiene un "antes" y un "después", el "antes" fue esa dimensión religiosa de la colonización en donde los colonizados eran obligados a aceptar la Fe traída, el "después" fue lo que empezó a verse a través del constructo teológico de la teología de la liberación. En el "antes" los religiosos eran los conquistados, entre tanto la religiosidad era la gran particularidad de los colonizadores, luego sucede la inversión y hoy día los religiosos son los clérigos y otras autoridades eclesiásticas y la religiosidad es de los pueblos latinoamericanos. Y es por esa religiosidad que cada pueblo se homogeniza y da continuación a su lucha de liberación. Hablar en la actualidad de la dimensión religiosa de América Latina es referirse a su religiosidad que cada día crece, la misma que ha alcanzado al superar la experiencia del colonialismo, "antigua experiencia de la especie" según AQ.

Es por este paso hacia adelante bajo la guía de la nueva teología de la liberación como constructora de la nueva sociedad, que latinos y caribeños modifican su "imaginario religioso" y de una religión como "legare" o ligamen místico la convierten en un ligamen ontológico a través de esa religiosidad popular, el Dios de la obediencia y la sumisión lo transforman en un Dios de liberación y de entendimiento social y cultural, así, la religiosidad se convierte en un elemento de identidad cultural, pero sobre todo en la construcción de identidades culturales individuales y colectivas. ¿Y surge entonces la pregunta "en cual Dios crees? ¿En el de la dominación o en el de la liberación? En el Dios de la religión o en el Dios de la religiosidad. América Latina reflexiona la religiosidad a partir de la vivencia en los pueblos, de sus necesidades y de sus manifestaciones culturales, la religiosidad se ha convertido en una vivencia de lo concreto, con una significación propia respaldada por una renovada o nueva teología de la liberación que trasciende su propio entorno para convertirse en objetos de estudio en otras estructuras; sean estas económicas, sociales o culturales. La teología tradicional no permitía este alcance de tener una significación "regional", su "imaginario teológico" no accedía los límites de la religión, que eran precisamente no entrometerse en "asuntos ajenos" a Dios. Este "despertar" se da en la religiosidad de los pueblos latinoamericanos, y se convierte en un proceso histórico, un fenómeno cultural que permite el resurgir de la identidad cultural, o en una nueva identidad según AQ, al sostener que "América Latina se convierte en la primera identidad de la modernidad al convertirse como un nuevo patrón de poder en un espacio/tiempo que por primera vez se construye"

La lucha de la descolonialidad no solo se da en el terreno de la explotación capitalista, el colonizado y explotado no solo tiene que adquirir la capacidad y la inteligencia para librarse de esta supremacía antropológica europea, sino que también tiene que alcanzar el entendimiento para vivir a "Dios" fuera del "monopolio religioso", esto es, vivir diariamente su existencia fuera del monopolio de la iglesia que también es dominante y explotadora y como tal también requiere de ese proceso de secularización. Este entender de Dios se convierte también en un mecanismo de construcción social, Dios deja de ser un problema y se convierte en un aliado de lucha, en un testimonio desde el trabajo, la familia, de la manera de vivir diariamente su existencia y no desde el monopolio de la iglesia. (10)

La conquista y la colonización en América Latina cambio la "cara" de los colonizados, literalmente cambio la cara, los colonizados no solo fueron despojados de su identidad, la sustituye por una identidad racial/colonial, (11) porque el mestizaje producto de esta unión sexual arrebatada constituyo también una raza inferior, solo que la cara (sin comillas) de estos mestizos ya era un poco más pálida, o sea, nuestra cara. El mestizaje también sufrió los embates del colonialismo y de la explotación por ser considerados objetos de dominación, que no se pretenda que esto sucedió porque aun suceden situaciones similares, especialmente entre los pueblos caribeños que son los más lastimados y aun no tiene esa organización popular de la liberación tal como la vive Latinoamérica. Aún hay pueblos o estados-nación en que sus miembros, parafraseando a AQ, aunque lleguen a expresarse con una identidad propia, no es que necesariamente se haya convertido en una comunidad con su propia autonomía, pues sus miembros requieren tener en común algo real, algo que compartir, (12) algo que encajara dentro de la perspectiva eurocéntrica.

Pues bien; para ir concluyendo, las distintas categorías que surgen en el entorno de la conquista son solo mentales, "la raza vista como una categoría mental" dentro de la modernidad, y esta idea es suficiente para crear la brecha del racismo, porque es de esta "mentalidad" propia de una "especie biológicamente súper dotada" que surgen las grandes diferencias de la colonización y de colonialidad. La idea de negros, de indios y de mestizos se interpolan con la idea de españoles, de portugueses o de europeos para crear un abismo humano entre unos y otros, pero un puente "comercial" de explotación entre estos y aquellos. Y fue esta brecha o abismo una cuestión étnica que América Latina ha tenido que soslayar históricamente, aun los índices salariales en muchas naciones-estados-naciones se apoyan en estas diferencias entre "humanos", basta tan solo con mirar hacia una nación como USA para comprobar que se trata de un capitalismo configurado, de una nueva forma de servidumbre, tal como lo expresa AQ. AQ se remonta a la colonización y a la colonialidad para rescatar estos patrones de poder y constructos sociales como elementos fundamentales de dominación, y dejar entrever que estos patrones siguen cierta vigencia, hoy día "la tecnología produce bajo el dominio del capital", esto es, participa en los procesos de producción de la misma manera que lo hicieron los explotados, la explotación hoy día es una realidad, solo que el salario "despista" esa explotación, y es aquí donde vemos cual es el salario que reciben los locales y cuál es el salario que reciben los emigrantes y hasta las mujeres haciendo en muchas ocasiones los mismos trabajos.

¿En cuál Dios creen estos inmigrantes? Muchos de ellos en ninguno, hasta donde alcanza la teología de la liberación a estos "pueblos extranjeros" que se conforman en las grandes ciudades industriales es algo que habrá que "medirlo". Estos trabajadores son latinos, muchos creyentes religiosos y muchos creyentes no religiosos o creyentes antropológicos, pero sobre todo son seres humanos que producen dinero y por lo tanto se sienten realizados o útiles en una gran sociedad industrial, "el ser humano es intencionalmente productor de sí mismo, esta producción es a la vez confianza y capacidad". (13)

La cuestión de Dios, al menos para los latinoamericanos puede que sea más evolucionada que la idea de Dios en los europeos, porque la forma de sentir a Dios en los europeos difiere en mucho a la forma de vivir a Dios en los latinoamericanos, América Latina en la colonización sintió a Dios, era un sentimiento subjetivo e irracional, pero supero ese sentimiento y lo convirtió en un "vivir" (por ahora utilizare las comillas, quizás luego tenga que eliminarlas) y ese "vivir" a Dios lo que hasta el momento ha sido el más efectivo "servidor" de la decolonialidad, aunque muchos afirmen que esa manera de "vivir" a Dios ha sido una forma de asesinarlo, porque con ese "vivir" a Dios se ha "colocado ese más allá al lado de la historia, o sea, en el campo de mi historia y de mi propia comprensión "deicidio". Esto es, "colocar la existencia humana en un "mero" más acá, sin Dios", (14) pero sin el Dios de la conquista.

BIBLIOGRAFIA:

  • ANIBAL QUIJANO, COLONIALIDAD DEL PODER, EUROCENTRISMO Y AMERICA LATINA
  • HELIO GALLARDO: LA CUESTION DE DIOS EN AMERICA LATINA

CITAS BIBLIOGRAFICAS:

(1): ANIBAL QUIJANO, pág. N° 204

(2): HELIO GALLARDO, pág. N°10

(3): ANIBAL QUIJANO, pág. N°224

(4): ibíd. pág. N°231

(5): ibíd. pág. N° 232

(6): HELIO GALLARDO, pág. N°11

(7): ibíd. pág. N°7

(8): ibíd. pág. N°27

(9): ibíd. pág. N°20

(10): ibíd. pág. N°32

(11): ANIBAL QUIJANO, pág. N°221

(12): ibíd. pág. N°226

(13): HELIO GALLARDO, pág. N°38

(14): ibíd. pág. N° 41